Lo digo porque ultimamente he escuchado a diferentes personas expresar su lista de regalos para navidad, o lo que es lo mismo, su lista de deseos o cosas en que se fijan para que alguien les interese. ¡Son maravillosas! Comienzan desde la presunción de ser realistas gracias a los previos fracasos (como si cometer un error evitara volverlo a cometer), consolidan el discurso diciendo que NO buscan al principe azul o a su Angelina Jolie (aquí viene lo extraordinario) culminan la disertación diciendo: PERO...
Este pero abre la puerta para enlistar tooooooodas las características o requisitos que el o la candidata deben cumplir para ganarse el favor de nuestros cariñitos. Que si debe comunicarse, ser tierno(a), respetuoso(a), caballeroso (o una dama), inteligente, seguro(a) de si mismo(a), nada celoso(a), etc.
Lo que frecuentemente no pensamos, es que por principio de cuentas, esa lista de requisitos no corresponde a la realidad. Nadie nos dice lo evidente ¡Somos diferentes!
Estas diferencias no solo se refiere a la genitalidad; nuestros cuerpos estan llenos de sustancias diferentes, nuestras hormonas son diferentes, nuestros cerebros son diferentes. Toda esta serie de diferencias condicionan el hecho de que pensemos, sintamos y actuemos de esa forma: ¡Diferente!
Ninguno es mejor que el otro, simplemente nuestros cerebros estan preparados o "especializados" para realizar tareas diferentes. El cerebro femenino esta diseñado para percibir al mundo de manera simbólica (soñadora y metafórica). El masculino esta diseñado para ser pragmático (asumir los eventos de forma práctica y concreta).
La pregunta es ¿Cómo pedirle a una mujer, que no fantasee y que asuma el mundo de forma práctica? ¿Cómo pedirle a un hombre que sea romántico y use lindas metáforas para conquistar a una mujer?
No quiero decir que sea imposible o que no suceda, hay personas capaces de lograrlo, sin embargo, no son el común o el grueso de la población. De este punto surgen dos nuevas preguntas. La primera es ¿Por qué algunas personas si son capaces de entender el mundo simbólico de una mujer o el mundo pragmático de un hombre? y la segunda es ¿Por qué estamos buscando un ideal alejado del mundo real y tangible? ¿No sería mas sencillo buscar algo real y aceptar las diferencias, en lugar de querer que las cosas se hagan a nuestra manera?
Como pueden imaginar, este tema de las diferencias tiene muchísima tela para cortar, y asi lo haremos...
Seguimos en contacto.